Otra vez sale de Olivos una decisión que impone agenda. ¡Y que decisión...!
El anuncio del fin de la tablita de Machinea anunciado por Cristina terminó por sacarle protagonismo al motivo de la convocatoria, el plan de renovación de taxis, y tomó por sorpresa hasta a sus mas entusiastas promotores fuera del círculo presidencial. La sorprendida alegría de Moyano sumó otros festejos de sectores gremiales de la vereda opuesta, tal el caso de Barrionuevo.
Esto salió recién y exigirá de la oposición ingenio. Ingenio para encontrarle la vuelta que les permita criticar una medida que, si bien en principio impacta en la recaudación, generará mas consumo (el que también tributa, por supuesto).
Por supuesto siempre está la posibilidad de tildarla de oportunista, como intenta La Nazion, siempre animosa, con resultados pobres hasta acá: a las cuatro y media de la tarde la medida tenía, en semejante medio, mas del 60% de opiniones que la definían como "Acertada", contra menos del 30% que la daban como "Oportunista" (la favorita de la casa) y el 3,73 que la calificaban de "Incorrecta". Siempre queda al diario bartolista alegar que todo es obra de un hacker alemán.
O bien de insuficiente, como hace el inefable Caranchosky en el mismo matutino, en arremetida que contará con seguros apoyos en la oposición patriótica y republicana.
Está bien, se pudo hacer antes. Pero como todo lo que se podía hacer y no se hizo, lo va haciendo la administración K, a su ritmo y con su estilo.
En este caso, y recordémoslo antes de que la CC y el radicalismo vengan a explicarnos como habría que hacerlo, se puso fin a otra de las venenosas herencias de la última administración radical.
Es justicia.
