domingo, 7 de diciembre de 2008

Un Año Ya...




Cuando Mauricio Macri fue electo Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires muchos pensamos que el escenario un año después de su asunción sería distinto al que hoy vivimos.

No digo de ninguna manera que sería mejor. Digo distinto.


Pensamos que en el proyecto de Macri esta jefatura es una escala técnica hacie el premio mayor, la Presidencia de la Nación, en pos de la cual iría en 2011 si las condiciones le eran favorables. Siendo así, supusimos que procuraría una gestión que disimulara las características mas antipopulares de un proyecto ideológico que supone un regreso aggiornado a los '90. Que intentaría una gestión caracterizada por la eficiencia, según entiende la derecha ese concepto y que la idea, fuertemente impulsada durante la campaña electoral, de que en la ciudad no había en juego cuestiones ideológicas, sino que se trataba de administrar bien los recursos fiscales, iba a ser exhibida también como un valor de su gobierno.


Claro que, a partir de que la idea de que se puede gobernar sin ideología es falsa, siempre supusimos que Macri y los suyos tendrían que disimular algunas de sus concepciones para que el concepto "cool", lavado, casi distendido que se propuso en la contienda electoral pudiera sobrevivir a la hora de administrar recursos, elegir entre opciones, y tomar decisiones que inevitablemente traducen en la praxis la concepción del mundo y de la gente que tienen los que gobiernan.


Por eso digo que las cosas fueron diferentes. El gobierno municipal de Macri, al fin, se parece tantísimo al que uno podría imaginar de una gestión presidencial del hijo de don Franco. Y si no se parece mas es porque, afortunadamente, las cuestiones macroeconómicas, las relaciones exteriores, la defensa nacional, entre otras, no forman parte de las incumbencias del jefe de gobierno porteño.


Conviven en esta gestión una fuerte concepción ideológica para tomar decisiones en materia de política educativa, sanitaria, fiscal, cultural, de seguridad, de obras públicas, como en la cosmovisión que fija categorías de privilegios intocados para los mas poderosos económicamente respecto a los sectores medios y bajos de la población, con una notable ineptitud práctica que en algunos de los renglones antes señalados osciló entre el patetismo y la vergüenza.



Creo que lo que mejor define la opción ideológica del jefe de gobierno ha sido su actitud durante el conflicto agropatronal durante el cual, lógicamente alineado junto a la SRA, sus asociados y súbditos, proponía destrabar el conflicto mediante el diálogo, como instrumento de capitulación del gobierno nacional, y su posición ante los reclamos de diversos sectores de la comunidad (docentes, estudiantes, médicos, etc.) en su propia gestión, ante los cuales su vocación "cafetera" y dialoguista desapareció, siendo reemplazada por la absoluta intransigencia. Es decir solidaridad y apoyo al reclamo de los poderosos, desdén y hostilidad cuando los que piden son los sectores populares, los que por otra parte, reclamaban ante decisiones del propio Macri.


Desde las ciudadelas ideológicas en las que se encaramó Macri no se ha avanzado a la solución de ningún problema de la ciudad. En el marco de una notable subejecución presupuestaria sólo ha sido visible una compulsiva arremetida contra las calles de la ciudad en una tarea que no parece estar destinada primariamente al bacheo y al asfaltado sino a la recolección de adoquines, al cambio de veredas y a la facturación de metros de pavimento sin criterio visible de utilidad pública.


El invierno sin calefacción en las escuelas es una opción ideológica, el desguace de hospitales públicos es una opción ideológica, la suba de impuestos al consumo en medio de una incipiente recesión es una opción ideológica, la criminalización de la protesta es una opción ideológica, la conversión del Teatro Colón en un shopping es una opción ideológica...Así, el primer año de gestión de Macri en la Ciudad se cierra con dudas hacia adelante que su propia acción y la de los demás actores de la realidad porteña irán aclarando. El que viene es un año electoral y pese a lo antedicho no creo que hasta hoy haya razones para creer que el PRO vaya a dejar de ser primera minoría.


Entiendo que es el 40% de votos obtenidos en la primera vuelta de 2007 el capital que el macrismo debe aspirar a conservar para no mellar las aspiraciones presidenciales de su propietario. Y esa porción de los votantes se compone de un núcleo de personas con intereses similares a los de Macri y otro, clasemediero fundamentalmente, que sin los mismos intereses de clase que los de Macri, lo acompaña desde lo ideológico: para la concepción que ven en los empleados públicos una caterva de vagos, que cree que los reclamos de los trabajadores de la salud y de la educación se arreglarían mas fácil a garrotazos, que la salud y la educación públicas no son un problema para los que mandan a sus hijos a colegios y universidades privadas, y gozan de los servicios de la prepaga que pueden pagar, el PRO no ha hecho mal su gestión.


Las aristas preocupantes quizás sean la escasa capacidad de gestión exhibida, que se intentó excusar con victimización y quejas hacia en Gobierno Nacional (De la Rúa en el pasado tuvo éxito haciendo justamente eso) y sus avances en materia fiscal, que concluye el año con imposiciones al consumo. Esas sí pueden impactar a mediano plazo al núcleo duro de apoyos.

Claro que para el año que viene queda el recurso de recurrir a Gabriela Michetti, cuyo único desempeño público hasta ahora fue exhibir su rostro lánguido y piadoso en actos públicos y oficiar de traductora y exegéta ("Mauricio quiso decir...") de los discursos y declaraciones de Macri, cuyo slang "country" lo haría de otro modo inentelegible para el común de sus oyentes. Las encuestas darían a la Vice con capacidades diferentes ( y superiores a las de su jefe) como la figura política con mejor imagen en la Ciudad. Eso y volcar dinero en proyectos efectistas, dado que para los efectivos 2008 demostró que no hay capacidad, o interés en algunos casos, para encontrar soluciones.


Queda por ver para adelante el desempeño de los demás actores de la realidad política porteña, desempeño que no ha sido especialmente lucido hasta hoy, sobre todo de quienes nos representan a nosotros, a quienes nos reconocemos en las antípodas de la propuesta macriana. Aunque ese tema da para otro análisis, que por ahora quedará elaborándose.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

A que No Te Enteraste


Se llama "Rio de la Plata", y es la flamante incorporación de la naviera alemana Hamburg Sud, botado en marzo de este año, y capaz de transportar mas de 5.500 toneladas.
Este colosal portacontenedores es el buque de mayor porte que haya ingresado al puerto de Buenos Aires, cosa que ocurrió hace unos pocos meses.
El ingreso de grandes buques como este es posible dado el trabajo de dragado del
Río de la Plata que realiza la Administración General de Puertos (AGP), y que facilita el crecimiento de la terminal portuaria de Buenos Aires como boca de ingreso y de salida del comercio exterior.
Por otra parte, este año se producirá un nuevo récord de arribos de cruceros turísticos a Buenos Aires, (mas de 115), que harán escala aquí o que la partirán en recorridos regionales. Ello ha motivado que las instalaciones destinadas a terminal de pasajeros en el puerto de Buenos Aires hayan duplicado sus dimensiones a partir de este año.El puerto de Buenos Aires se ha unido a los de Puerto Madryn, Mar del Plata y Ushuaia, creando una entidad que agrupa a los puertos argentinos que son visitados por estos cruceros internacionales para establecer políticas conjuntas que redunden en beneficio del servicio.
Un dato interesante respecto a los cruceros es el creciente números de usuarios argentinos que tienen losa lujosos buques que se movilizan desde y hacia este puerto: este año el 15% de los embarcados aquí son connacionales.
Seguramente si el "Río de la Plata" hubiera encallado al intentar ingresar a nuestro puerto, hubiera estado en la tapa de todos los diarios y TN hubiera hecho famosa su imagen. El hecho de que el trabajo de un organismo del Estado permita que buques de gran calado lleguen hasta aquí, en cambio, no ha logrado ser noticia. Un amigo que se desempeña en la AGP me señalaba que todas estas noticias fueron reiteradas veces puestas en conocimiento de los medios de prensa de mayor circulación sin conseguir que fueran difundidas. Está claro que para "La Nación", para "Clarín", y tantos otros, toda noticia que desmienta el clima de catástrofe, que no sea pálida, no existe.
Desde este modesto espacio entonces, se los cuento. Este no es el diario de Yrigoyen, pero claramente tampoco quiere hacer el mismo papel que hace la prensa canalla.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Brindo por este Noviembre

La lluvia tras el bochorno, produce un sacudimiento en la ciudad, con todas sus secuelas, que genera como única novedad respecto a anterior gestiones, que ahora el que emite excusas es otra persona.
Y traído por la lluvia y los vientos me siento nuevamente a picotear el tablero de mi PC, tras una ausencia respecto de la cual sólo puedo decir que si a alguno no le pasó inadvertida, se lo agradezco. Aquí estoy de nuevo, procurando reflexionar con quienes me visiten.
El último día del mes transcurre, y yo no quiero dejarlo ir sin reflexionar sobre lo trascendente que vivimos este noviembre. Un repaso debe ser encabezado por el hecho de mas largo alcance y significación que transcurrió durante estas 4 semanas y dos días: el fin del sistema jubilatorio que padecíamos desde 1994.
En términos de trascendencia política esta medida supera, para mi gusto, prácticamente a cualquiera que se haya tomado desde el inició de la gestión K, en mayo de 2003. Porque ha pegado en la línea de flotación de un sistema de poder financiero al que muchos le ladran pero pocos lo muerden. En términos de reversión del modelo de los ’90, tan denostado pero aún tan vigente en todos los escenarios de la vida nacional, es una medida fundamental, acompañada hasta aquí poco mas que por el cambio de tendencia en materia de legislación laboral que se viene registrando lentamente.
Yo pasé por el frente del Congreso en momentos en los que el Senado debatía el fin de las AFJP. Nadie hubiera podido señalar que adentro se debatía algo tan importante para los trabajadores y para el Estado. Una docena de militantes de APOPS tocaban redoblantes sobre la esquina de Hipólito Yrigoyen. En frente, en el enyetado sitio que otrora ocuparon las carpas oficiales durante el debate de la 125, estaban unos 40 empleados de las administradoras, con una bandera tachonada de crespones negros. Poco mas. Quizás la falta de épica para las gestas oficiales sea un signo de su estilo. Yo lamento que sólo se convoque al pueblo cuando parece que perdemos.
Ayer una compañera me mostraba el último mensaje de su ex administradora. En el lenguaje críptico que caracterizó siempre a estos vendedores de humo le informan, afortunadamente por última vez, acerca del valor cuota y de las cuotas acumuladas. Ni una línea que aclara con que se come eso, que significa en términos de dinero. Un rápido cálculo me permitió informarle que 14 años de aportes a su “cuenta individual” le permitían gozar de $20.000.-, lo que significa que si hoy dejara de laborar si expectativa de vida le permitiría percibir la friolera de $70.- por mes. ¡Y a vivir…! Si con parejos ingresos y rendimientos lograra llegar a sus 60 aportando, una proyección le prometía arañar los $200.-.Por supuesto en ese punto el Estado concurriría con sus fondos, a permitirle alcanzar una jubilación mínima para darle una pátina de dignidad a su sobrevivir. Fondos a los que la compañera y todos los demás expoliados por las AFJP no habrían contribuido en un centavo.
En fin, terminó un sistema que desfinanciaba al Estado, desprotegía a los trabajadores, enriquecía injustamente a empresas que no debían mostrarse eficientes para cobrar sus disparatadas comisiones, y era caldo de cultivo para maniobras como la que terminaron con el procesamiento de los directivos de la ex AFJP Siembra, en desvergonzado perjuicio de su clientela.
Por ello, alzo mi copa en este último día de noviembre.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Las Manos en el Fuego




La ordalía, o Juicio de Dios, era un método de juzgamiento medieval, utilizado por la Inquisición. Si bien el origen era aún mas antiguo, se lo generalizó por entonces y demostró una eficacia brutal a la hora de encontrar culpables, aunque estos no fueran necesariamente los responsables de los crímenes que se investigaban. En realidad, ni siquiera hacía falta que hubiera un crimen. Pero siempre se obtenía un culpable...


De las diversas ordalías, la mas popular es aquella que ha dado origen a la tan común expresión "poner las manos en el fuego". Precisamente en sostener con las manos desnudas una barra de hierro calentada al rojo vivo, o bien en introducirlas en un recipiente con brasas ardientes consisitía la ordalía.


Si el acusado era inocente, señalaban los inquisidores, Dios impediría que sufriera daño alguno. Pero si era culpable se quemaría. Como se ve un sistema perfecto, a la medida de tales juzgadores, pues en la práctica se daban dos posibilidades: o que el reo se negara a poner las manos en el fuego, con lo que se interpretaba su negativa como admisión de culpa, o bien que las pusiera, con lo cual se quemaba, y por lo tanto era declarado culpable.


Mucha agua ha pasado debajo del puente desde entonces, pero todavía aparecen seres ingeniosos capaces de inventar sistemas acusatorios tan perfectos, en donde la propia acusación funciona como sentencia.


Entre nosotros surge aplicando similar sistema un personaje con la misma tendencia que tenían los monjes inquisidores a utilizar medios que simplifican el proceso, aún a costa de la verdad.
Si, es ella, Elisa Carrió.


Carrió ha superado el trabajoso sistema judicial y la acumulación probatoria. Ni siquiera tiene que averiguar si lo que imputa es cierto. Su método funciona igual, pues realizada la acusación, quedan dos probabilidades: que la Justicia encuentre culpable a quién ella achaca determinado crimen, por lo que ella tendrá razón, o bien que el acusado resulte inocente, caso en el cual ella acusará a la propia Justicia de corrupta y cooptada por el poder, con lo que la mediática acusadora, por si misma, determinará que su acusado es culpable.


Debemos señalar que la primera de las opciones no se ha dado hasta ahora, así que en la práctica Carrió se ha limitado a revolear imputaciones al ritmo de sus conveniencias políticas, en una práctica mas parecida a la calumnia y a la difamación que a la defensa de las instituciones y el interés público.


La acumulación de imputaciones previas formuladas por ella misma, cuando no recortes de medios tan reputados como Perfil y Urgente24, sustituirán a los elementos probatorios que acompañarán sus libelos, y en el caso en que hasta esto le resulte demasiado oneroso se limitará a copiar denuncias ajenas.


Este es el estilo de quién es "una denunciante, no una opositora" tal como la ninguneara el mismo Raúl Alfonsín al que últimamente ella sometiera al dudoso agasajo de su acercamiento con Gerardo Morales. Estilo que, también hay que decirlo, es funcional a su propio público, siempre dispuesto a creer que "son todos unos ladrones".


Por fin, creo oportuno rescatar otra similitud que emparente a la moderna Torquemada con sus antecesores medievales: su tendencia a recepcionar mensajes divinos. Y no lo digo en sentido figurado. Así como el Altísimo les explicaba las ventajas de la ordalía a los monjes juzgadores, la propia interesada deja entrever la verdad acerca de "su secreto" en una nota que publicó en el verano pasado su matutino amigo, La Nación, y que en otro contexto debería ser una pieza de gran utilidad en un eventual juicio de insanía.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

De Narváez y Pinedo nos ayudan...

Aún en una expectativa favorable, como la que se presenta de cara a la aprobación por el Senado del nuevo régimen jubilatorio, resulta necesario tener presente que el proyecto seguirá recibiendo munición graneada por parte de los opositores ideológicos, los opositores oportunistas y de la "prensa seria".
A diferencia del proceso que derivó en la derogación de la Resolución 125, este batifondo careció hasta aquí de interpretes adecuados. Mientras que el imaginario social permitió proyectar en el debate anterior una imagen pública de los adversarios del gobierno que los favoreció, permitiendo ocultar tras la figura de manos callosas y amaneceres laboriosos de campesinos imaginarios, a rentistas y especuladores concretos y reales, en este caso una construcción semejante no ha resultado posible. Es que no hay sofisma que pueda hacer aparecer a los bancos, propietarios de las afjp, bajo una luz que los favorezca lo suficiente. Aún en un país donde la cortedad de memoria afecta a anchas porciones de la sociedad.
Pero la munición sigue siendo arrojada. Veía anoche en televisión a algunos de los tenaces francotiradores, cuya sola presencia hace dudosa toda gestión exitosa. El sofisma enarbolado por el colomboneoliberalmenemojusticialista Francisco de Narváez consiste en señalar que mediante la reapertura de la opción previsional, que permitió durante el año pasado a los contribuyentes prisioneros del régimen de capitalización incorporarse al de reparto, se había celebrado una especie de plebiscito mediante el cual la mayoría de los futuros jubilados había dado el sí al sistema privado. Si bien los números de afiliados a la capitalización resultan engañosamente elevados, pues mas de 3 millones de los mismos no hacen ningún aporte, resulta sospechoso que con esa realidad conviva la que indica que el 80% de los nuevos afiliados elijan el reparto.
La verdad es que la nueva situación no implica que todos los aportantes pasen compulsivamente el régimen de reparto, pues este se extinguirá a la par del de capitalización. El nuevo régimen, que se llamará Sistema Integrado Previsional Argentino ofrecerá prestaciones distintas a las dos opciones existentes.
Y hay una diferencia, entre varias, que hacen al nuevo sistema totalmente diverso al de reparto hoy existente: es que el Estado dejará de sostener las jubilaciones presentes y futuras de la enorme cantidad de afiliados a la capitalización que no alcanzan el haber mínimo y en socorro de los cuales debe concurrir sin que estos aporten un sólo peso a un sistema solidario. Concretamente ahora todos los aportantes lo serán del Estado, lo que terminará con una de las características mas irritantes del sistema de capitalización, en el que los contribuyentes con los mejores sueldos, con el perfil "yuppie" de los comerciales de Consolidar aportan para si (y para su socio en las ganancias, Consolidar) y le dejan al Estado y a los aportantes al régimen de reparto que sostengamos a los menos afortunados, entre los cuales eventualmente puede estar el propio padre del yuppie.
Así que nada de plebiscito, que el nuevo régimen no es ninguno de los dos que hasta hoy coexisten.
Otro sofisma fue voceado por Federico Pinedo, el mismo que con involuntario humor dijo hace unos días que le parece que los argentinos no comparten su preocupación por el sistema jubilatorio.
Lo que señala este caballero es que el fin del sistema de capitalización significa un atentado contra la propiedad privada. No explica de que propiedad privada habla, cuando los fondos depositados en las cuentas individuales no pueden ser objeto de disposición por parte de sus aportantes. Es decir, no pueden pedir no ya que se los reintegren, sino tampoco pueden opinar acerca de las "inversiones" que las administradoras hacen con ellas. Por otra parte, en caso de que tal pretensión se judicializara, parece evidente a la luz de las escuálidas prestaciones que el régimen de capitalización viene generando, que resultaría muy difícil demostrar un perjuicio, tal como el que resultaría si las futuras jubilaciones estatales fueran inferiores a las mismas prestaciones pagadas por las afjp.
En fin, las conmovidas manifestaciones no mueven el decibelímetro, y de no mediar alguna generosa Banelco salvadora vamos derecho a la abolición de un verdadero paradigma del saqueo de los '90. Si, saqueo. Aunque esa palabrita recién haya brotado ahora y no entonces de boca de tantos sinvergüenzas que la juegan de paladines de la República y del estado de derecho.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ni tan Blanco ni tan Negro







La victoria en la elección presidencial estadounidense alcanzada por el candidato del partido Demócrata Barack Obama no ha resultado indiferente para nadie.

En nuestro país, en términos generales las reacciones se podrían englobar en dos grandes grupos: por un lado están aquellos que consideran que gane quién gane nada cambiará y que el Imperio seguirá siendo, sin fisuras, el mismo que desde el derrumbe de la Unión Soviética ha establecido un mundo unipolar aún mas injusto y mas peligroso que el anterior.

Frente a ellos se alzan los que ven en el triunfo del candidato de color (de color negro, aclaremos, por mas que técnicamente sea un mulato) la puerta de acceso a un mundo nuevo pleno de oportunidades, y de cambios que se presumen favorables, a juzgar por la alegría que exhiben muchachos provistos del espesor intelectual de Ernesto Tenembaum el Nimio (para diferenciarlo de su homónimo, el Groso, que de política internacional sabe en serio).

Haciendo honor a nuestras raíces ideológicas, nos pronunciaremos en esta coyuntura por la Tercera Posición: vamos a descreer tanto de la doctrina pesimista, tan bien explicitada por Atilio Borón, como del incauto optimismo de tantos corazones tiernos.

Quizás la sobrevaloración de los sucesos parta de atribuirle a la persona que ejerza el cargo de Presidente de Estados Unidos la condición de "hombre mas poderoso del mundo" que, para criticarlo o para alabarlo, se le ha dirigido con frecuencia. En realidad, el verdadero poder reside en otro lado y el Presidente será poderoso mientras no se malquiste y sea mas bien un fiel ejecutor de políticas que no afecten a ese "complejo militar-industrial" que incluye a la industria bélica y a la industria petrolera como elementos integrantes, pero no excluyentes.

La celebración de los rituales democráticos no pone en riesgo, a priori, la verdadera estructura de poder, y todo aquel político que vuele lo suficientemente alto como para aspirar a la presidencia, sabe qué puede hacer y qué no.

Básicamente son los lineamientos de la política internacional del "Hegemon" planetario parte de aquello que puede ser matizado pero no cambiado de raíz: seguramente no es imprescindible que Obama tenga un listado de integrantes del "eje del mal", tal como hicieron las sobreactuadas administraciones republicanas, pero allí donde los que mandan en Estados Unidos, con presidente demócrata o republicano, vean sus intereses comprometidos, la maquinaria de poder se pondrá en marcha.

Yo creo que Barack Obama es un hombre inteligente, culto y con mentalidad abierta. Sospecho que es agnóstico y que sabe que el "sueño americano" engendra monstruos. Podría pertenecer a la comunidad política de cualquier país del mundo desarrollado y eventualmente debe estar capacitado para entender puntos de vistas antagónicos, y de comprender que naciones como las latinoamericanas puedan ver con justificada desconfianza a su país. Todo ello representa una novedad respecto a sus antecesores republicanos, y posiblemente también eso lo diferencie de buena parte de la clase política usamericana.

Si embargo también creo que esos rasgos son los que en general deberá disimular para mantener el favor de sus votantes y la cabeza sobre sus hombros. Suena tranquilizador que el botón del Apocalipsis vaya a dejar de estar al alcance de la mano de un hombre convencido que Dios considera a los Estados Unidos como su brazo ejecutor en la Tierra y que además está dispuesto a susurrarle instrucciones al oído, pero conviene recordar que un delirante como George W. Bush fue electo y reelecto por el pueblo usamericano y que el candidato de su partido acaba de obtener, pese a la derrota, 55 millones de votos. Conviene tener presente también a la hora de hacer conjeturas, que en la campaña electoral recientemente concluida el concepto de "redistribución de la riqueza" no fue mencionado como un valor, sino como una acusación, que McCain formulaba y de la cual Obama se defendía. Con estos bueyes ara el mundo.

En fin: la victoria de un hombre que ha logrado representar las expectativas de minorías históricamente postergadas debe abrir razonables expectativas de cara a la política interna usamericana. Ante sí se alzan las evidencias del saqueo sufrido por el pueblo de ese país por parte de un gobierno que significó que la administración estuviera atendida por sus propios dueños, el 5% mas rico que se bajó los impuestos, hizo negocios obscenos, echó manos de los fondos públicos para su propio beneficio, debilitó el sistema de seguridad social y de salud hasta límites impropios de democracias occidentales, mostró en catástrofes como la de Nueva Orleans su indiferencia por los sectores desprotegidos, siguió usando a negros, latinos y de blancos pobres como carne de cañón en sus aventuras imperialistas alrededor el ancho mundo, se aisló y enajenó la voluntad de antiguos aliados.

Ahora, es en materia de política internacional donde no hay motivos para creer que las cosas cambien salvo en sus aspectos mas absurdos a partir de la pérdida de protagonismo de la derecha religiosa que constituye un ala relevante del partido Republicano. A quienes crean que de pronto Estados Unidos puede convertirse en un gigante amigable es bueno recordarles que aún bajo las administraciones de Kennedy y de Clinton, las dos mas benevolentemente consideradas por la mirada de la progresía, el águila imperial siguió volando. Y también que políticas imperialistas pueden presentarse en envases mas bonitos, como en su momento lo fue la Alianza para el Progreso.

Es falso que durante el ciclo republicano Latinoamérica haya sido indiferente para el gobierno usamericano y que eso hacía deseable un triunfo de McCain. La profundización del Plan Colombia, la grosera intromisión en cuestiones bolivianas, venezolanas y ecuatorianas por decir poco, el hecho de que la 5ta. Flota navega de nuevo aguas territoriales latinoamericanas, la verificable circunstancia de que el ALCA debió ser desmontado en la gesta de Mar del Plata, mediante la inédita unidad de acción de nuestros gobiernos, no hablan de indiferencia sino de una política de relativa baja intensidad pero que motorizada por los Roger Noriega, los Otto Reich y demás depredadores de turno no debe ser vista como una época de reflujo imperial, sino de coyunturas propias y exógenas que han permitido a Latinoamérica resistir con razonable éxito acometidas que en los '90 hubieran terminado entre genuflexiones.

Los primeros pasos tras la elección muestran a Obama como un conocedor del teorema de Baglini, y la anunciada decisión de dejar los temas militares en manos de algún "republicanos moderado" como podría ser el actual Secretario de Defensa parecen correr en esa dirección.

La crisis que afecta a los sectores mas modestos, que ven en peligro sus viviendas y las expectativas de jóvenes y negros que por primera vez se inscribieron para votar son elementos que "correrán por izquierda" a Obama. Claro que la historia indica que las crisis del Imperio las pagan los pueblos del resto del mundo.
Veremos ahora si Barack Obama es capaz siquiera de intentar otro camino.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Los Medios Dicen la Verdad...


...sólo que debemos estar atentos para encontrarla, pues la dicen de vez en cuando y por distracción o por soberbia.


Veamos algunos ejemplos:

1. .El primero es de hace dos años (tratándose de La Nación, cuesta encontrar verdades mas cercanas). Aquí encontramos al apólogo de Bussi (sí, también de Buzzi, pero el de la SS en el apellido fue el primer amor allá por 1976) Joaquín Morales Solá dando una clase práctica sobre la función del periodismo. Que, como veremos, no es informarnos sino controlarnos según esta inesperada confesión:


"El periodismo y los Kirchner son definitivamente incompatibles. Un presidente que desprecia las estructuras partidarias y que busca esquivar el control institucional sólo confía en su relación directa con la sociedad. El problema consiste en que la prensa se le mete en el medio. Innecesariamente, ha decidido competir con el periodismo por el control de la opinión pública. Ese es el conflicto de fondo, que no carece de palabras injustas y de agravios innobles."

Joaquín Morales Solá, La Nación, 9 de julio de 2006 (nota completa aquí).


Luego de la orwelliana confesión, el último parrafito a la luz de los que vino después, anticipa de que lado iba a estar la munición gruesa en materia de "palabras injustas y de agravios innobles".


2. Aquí un caso cercano y sobre el que ya hablamos, pero que merece una relectura: el Editor General de Clarín liquida cualquier duda sobre la intencionalidad política del caso Antonini Wilson, explicándonos que el gobierno fue víctima de una bala perdida en el tiroteo yanqui contra Chávez. La venerada justicia del Imperio convertida en una herramienta de un "affaire" y Argentina alcanzado por un daño colateral. Leamos:


"Tiene, ya se sabe, toda la confianza del gobierno de Bush -embajador en la ONU, embajador en Irak, director de Inteligencia y luego vicecanciller de EE.UU.- y el viaje buscaba mitigar las heridas producidas por la valija de Antonini Wilson, un affaire que fue pensado para castigar a Hugo Chávez y terminó golpeando fuerte al gobierno de los Kirchner."Ricardo Kirschbaum, acerca de la programada visita del funcionario usamericano John Negroponte, en Clarín, 2 de octubre de 2008 (nota completa aquí).


3. Aquí una retahíla de confesiones de delincuencia común y de voluntad de atentar contra las instituciones, que fueron publicadas en los principales diarios, en todos los casos menos en uno, en forma acrítica:


"A partir de mañana a las 20 no pasa ningún camión". Alfredo de Angelis, salteador de caminos, Diario Perfil, 7 de mayo de 2008 (ver aquí)


Si los legisladores ratifican las retenciones hay que disolver el Congreso”. Ricardo Buryaile, vicepresidente 2do. de Confederaciones Rurales Argentinas en varios medios, 20 de junio de 2008 (ver aquí)


"Mi maestra de Historia decía que tres instituciones hicieron grande a la Argentina: la Iglesia, el Ejército y el campo." Néstor Roulet, vicepresidente 1º de Confederaciones Rurales Argentinas, en la inauguración de la Exposición Rural de Venado Tuerto (Sta. Fe), en La Capital de Rosario el 14 de octubre de 2008.


"Les digo a todos los legisladores, que aquel que levante la mano para apoyar el presupuesto nacional tiene que ser considerado traidor a la patria." Néstor Roulet, en el mismo acto que el de la frase anterior (ver ambas declaraciones aquí)


"Por eso desde la Comisión de Enlace hay una actitud de ir desgastando y erosionando desde donde se pueda a este gobierno." Eduardo Buzzi, en acto público en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco el 3 de noviembre de 2008 (ver informe aquí).


Amenazas a la institucionalidad, apologías del delito, adhesiones a lo mas reaccionario de nuestro pasado, y por fin la explicitación de un plan que excede ampliamente la reivindicación sectorial y avanza sobre un gobierno elegido por el pueblo. Todo está en los diarios. Falta, por supuesto la condena categórica que si merecen temas tales como el mal humor de Néstor Kirchner, los malos modales de Guillermo Moreno, el cholulismo de Cristina (según opina el diario del sucesor de Nélida Roca). Bueno, todo no se puede.

Claro que la última de las frases citadas, la de Buzzi, si tuvo réplica por parte de un paladín de la prensa seria. Veamos:



4. "Al admitir con sus dichos las sospechas que había sembrado el oficialismo durante el conflicto del campo, Buzzi le ha dado a Cristina Kirchner lo que necesitaba para demostrar que el paro había comenzado por las retenciones pero pasó a apuntar contra la continuidad del Gobierno.El resto de la Mesa de Enlace ha tratado de despegarse de las declaraciones de Buzzi, aunque por cierto no han sido todo lo convincente que deberían por la gravedad institucional que tuvo la admisión de la estrategia para minar la base del Gobierno." Ricardo Kirschbaum, comentando los dichos de Buzzi, Clarín 5 de noviembre de 2008 (nota completa aquí).



Aquí sí, por fin, Kirschbaum se decide a criticar a Buzzi. A tal fin da por sentado que toda la movida agrosojera tuvo "gravedad institucional". Claro que mas que revelar la noticia, parece lamentar que Buzzi se haya ido de boca y termina acusándolo de "amateur". Calificativo que, si no supiéramos que no cualquier perejil llega a Editor Jefe de Clarín, podríamos suponer que también le cabe a Kirschbaum, a quién hemos leído revelando el mes pasado que la historieta de la valija era un armado político y ahora que el paro agropatronal fue un ataque contra el Gobierno.


Faltaría que Kirschbaum establezca la responsabilidad del multimedio mas grande en el país, al haber sido funcional, con un papel de relevancia, a esas dos movidas desestabilizantes y al no haber revelado jamás a sus público la verdadera naturaleza de ambos episodios, a través de ninguno de sus integrantes y menos aún de Clarín, que es la primera voz en el coro de la desinformación que padecemos.