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martes, 30 de septiembre de 2008

La Furia del Mayordomo


Una profunda incomodidad recorre en nuestro medio a los economistas voceros del neoliberalismo, a los opositores políticos, a la prensa "bienpensante" e incluso a algún progre infatuado cuando Cristina Kirchner hace alguna reflexión irónica o simplemente crítica sobre la crisis terminal que hoy corroe a la principal potencia financiera del planeta.

Si por un lado ello puede atribuirse genéricamente a la habitual reacción automática de todos ellos ante todo lo dicho o hecho por la primer mandataria, en el caso de las referencias a las dificultades atravesadas por los Estados Undidos hay algo mas: es que la inversión de los términos habituales, según los cuales el gran coloso da lecciones de democracia, de economía y de derechos humanos al mundo, produce una furia que justo es reconocerlo es similar a la que se les despierta a los propios usamericanos cuando quedan descolocados y fuera de su autoimpuesto rol habitual. Durante el interminable recuento de votos que determinó en 2000 la dudosa victoria de George Walker Bush sobre Al Gore, proceso todo tan latinoamericano en su desarrollo y desenlace, una sugerencia dirigida a las autoridades, ignoro si bienintencionada o irónica, por un diplomático hispanoparlante para que se designaran veedores de la O.E.A. en el recuento en Florida generó una reacción destemplada similar a las que vemos por aquí. Claro que siempre es mas admisible ver reaccionar, cuando se cuestionan sus intereses o los paradigmas sobre los que descansa su superioridad moral o material, al patrón que a su mayordomo. Y no otro nivel que el de mayordomos, auxiliares del Imperio tienen, de facto, buena parte de los quejosos de por aquí que luego de acusarnos de estar fuera del mundo, cuando este se incendia y nosotros quedamos en una situación relativa mejor que si hubieramos seguido las tradicionales recetas neoliberales, no pueden concebir que algo se haya hecho bien, que cuestionar el discurso globalizado, aunque sea desde la relativa autonomía de decisión que tiene un país tan condicionado como el nuestro, pueda ser admisible.

La vuelta de tuerca es que los que dicen que alegrarse de una crisis mundial es estúpido, cometen una estupidez mayor como es la de anhelar una crisis en su país. No lo admitirán públicamente pero no hay mas que leerlos o aún de conversar con esa clase de opositores para advertir que confunden sus predicciones con sus predilecciones. Y no es sólo una cuestión académica, de una dicusión que se exacerbe al punto de preferir que nos vaya mal a todos para poder decir "teníamos razón" (salvo en el caso de Caparrós, con quién la explicación mas lela deber ser la real), Es la necesidad absoluta de que la relativa rebeldía al modelo de los Noventa acometida por la gestión K tenga consecuencias catastróficas para justificar que el pueblo vuelva a pagar el pato cuando volvamos a los ajustes, a la política antiobrera y al país para pocos que llevarán a cabo en 2011 si ganan las elecciones o antes, si sus afanes destituyentes se vieran coronados por el éxito.


Para terminar, una opinión sobre el tema de fondo. Es indudable que una crisis financiera mundial tendrá consecuencias en el tráfico comercial y es ahí, principalmente vía descenso del precio de los famosos commodities, donde nuestro país se verá involucrado, en mayor o en menor medida por los acontecimientos mundiales. Pero el el aspecto financiero nuestra supuesta ausencia del mundo, léase nuestro desalineamiento de las recetas del F.M.I. y el abandono de nuestro alienamiento automático con las directivas económicas neoliberales, nos favorecen y no de casualidad. Hoy es mejor Mercosur y Unasur que ALCA y OEA. Con cualquiera de los gobiernos (y sus ministros de economía) que pasaron entre 1983 y 2003 o cualquiera de sus candidatos a remedarlos, estaríamos en el ojo de la tormenta y peor, mucho peor que aquí y ahora.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Hoguera de las Vanidades



Es probable que lo último que veamos de la Banca Morgan ante de que desaparezca en el pantano de miasmas en el que va camino de hundirse, sea su dedito admonitor informando de una nueva alza de nuestro riesgo país.


Irá al mismo lugar al que ya fue a parar el Lehmann Brothers, el banco que auguraba negras perspectivas para la economía argentina, y que lamentablemente ha debido discontinuar sus evaluaciones ante su propia quiebra, eventualidad ominosa que su sagaz gabinete de analistas no logró prever.


Merrill Lynch, Standard and Poors, nombres que si no conoce le recomiendo que conozca rápido, entidades bancarias, calificadoras de riesgo...rápido antes de que se extingan.


La feroz crisis que impacta al sistema financiero estadounidense tendrá como consecuencia secundaria desbaratar el sistema canónico que los gurúes del neoliberalismo tienen (o, a esta hora, tenían...) para lanzar sus invectivas sobre las economías de los países subalternos que se resisten a seguir al pie de la letra sus dictados. Ellos, sin embargo, no se darán por enterados




¿Usted cree que cambiarán un ápice su visión y sus recetas? A lo sumo, dejarán de opinar por un rato los que queden desempleados, como Mondino, el servidor de Lehmann Brothers que luego de su exitoso paso por el equipo económico de De la Rúa, se fue a trabajar a la casa matriz del Imperio.


Pero no dejarán de apostrofarnos. Es que su análisis no parte de la realidad sino de una serie de preconceptos a los que la realidad debe adaptarse. Conceptos absolutamente ideologizados, pronunciados por quienes proclamaban la muerte de las ideologías y el fin de la historia para adentrarnos a un tiempo sin cambios y sin matices, un eterno limbo reglado por las leyes del neoliberalismo.


La superstición se derrumba finalmente. La Reserva Federal corre presurosa para hacer todo aquello que habían incluido en el "Index" de las economías sojuzgadas. La intervención estatal reemplaza angustiada a la "mano invisible del mercado" desde que esta apareció inesperadamente incrustada en el tujes del sistema financiero imperial.


Pero no importa que pase, estos muñecos no van a cambiar. Y por aquí los Cavallo, los Broda, los Artana, los Solanet, los Pinedo, los Benegas Lynch, sus fundaciones y coloquios, Ámbito Financiero, el Cronista Comercial y ainda mais, seguirán repitiendo el catecismo aprendido de memoria. Tal cual como hace el F.M.I., cuya responsabilidad innegable en el derrumbe de la economía de mas de una nación emergente no privó a sus autoridades y técnicos de seguir pontificando con la impavidez de Zeus arrojando rayos de destrucción desde su lejanía olímpica.


Los que nos arrastraron al abismo nos recomendarán, ahora que estamos fuera, las recetas para volver a las profundidades, y el derrumbe de la Meca no los conmoverá.


Clarín seguirá generando títulos y comentarios surrealistas e incluso pretenderá hacernos cree que van der Kooy entiende algo de economía., mientras el señor laureado por Bussi y por Francia pronosticará una vez mas el fuego del infierno para el gobierno argentino.


Este incendio en la casa central, sorprende a sus esbirros en Sudamérica en plena tarea destituyente contra las democracias que eligieron un camino distinto. Los coletazos de la crisis afectarán, de un modo u otro a las economías regionales, pero está por verse si esta crisis no es también una oportunidad para terminar de desembarazarnos de estos encantadores de serpientes.