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jueves, 25 de diciembre de 2008

Clarín y La Nación Adhieren a las Retenciones (a la Información)

Quién pretenda informarse acerca de los últimos anuncios presidenciales en materia de agricultura consultando a los medios gráficos de mayor tiraje enfrentará una tarea ímproba, pues estos han optado una vez mas por la truculencia desinformativa.
Observemos que el principal anuncio para el sector agrario, en el marco de los sucesivos anuncios de medidas anticrisis que viene formulando el gobierno, fue la decisión de modificar a la baja las retenciones al trigo y al maíz, el lanzamiento de planes de largo plazo denominados "Maíz Plus" y "Trigo Plus", así como la creación de feed lots (corrales de engorde intensivo) para evitar el sacrificio de terneros de la principal raza lechera, la Holando Argentina.
Sin embargo para Clarín y La Nación la noticia fue una "no noticia": la ausencia de anuncios relativos a, otra vez, una rebaja en las retenciones que se aplican a las exportaciones de soja.
No solo eso, sino que el anuncio vino con un plus: para Clarín "Kirchner se Opuso y no Salió la Rebaja de Retenciones a la Soja". En tanto La Nación altera el orden sin afectar al producto: para ellos "Los anuncios para el Campo vuelven a Fortalecer a Moreno".
Un breve análisis de las noticias podrá ayudarnos a entender que se informa, que se oculta y que se inventa.
En el caso de Clarín desde el título se construye una realidad que el matutino pretende imponer diariamente: no ya la del doble comando, sino la de una Presidenta que gobierna cuando puede, siempre y cuando su irascible marido la deje y no se oponga. Pues si Néstor se opone, ella termina agachando la cabeza.
Obsérvese que el copete de la "noticia" establece que hubo un debate interno en el que NK "impuso su criterio" y que las "fuentes oficiales" nos aclaran que las medidas no son técnicas sino políticas. Las difusas fuentes oficiales, que permiten gatillar esta "no noticia" no vuelven a ser mentadas en todo el resto del artículo, pero su sola mención habilita a contar toda la historia posterior, que convierte un anuncio de política económica sectorial en otro capítulo de la saga del Príncipe demente y vengativo que podría ser suscripta por Elisa Carrió (quién en materia de demencia y vengatitividad es una autodidacta autoridad).
El primer párrafo de la nota habla de "la esperada rebaja de las retenciones a la soja". Mas adelante nos informa que los dirigentes del campo "no tenían demasiadas expectativas", lo que habilita a preguntarse, siendo así, porque entonces era "esperada" la rebaja. ¿Esperada por quién?.
Pues la lectura de la nota no informa y confunde. Al fin se tomaron diversas medidas de política económica en materia agropecuaria, y sin duda que existieron evaluaciones técnicas que permitieron considerar, como la propia nota desliza, que si bien los precios internacionales de la soja bajaron en el marco de la crisis, se mantiene la rentabilidad (al fin, y esto Clarín no lo dice, la soja vale mas hoy que antes del dictado de la Resolución 125) y el gobierno sigue dispuesto a desalentar la "sojización". En el último renglón y a las apuradas Clarín hace mención a anuncios tan trascendentes como la jornada de 8 horas para los trabajadores rurales (me imagino la emoción del Momo Venegas) y la rebaja a la mitad de las retenciones a productos frutihortícolas.
El enfoque de La Nación, al lado del delirio clarinista, parece mas mesurado, lo que no es decir poco, y prefiere poner a su villano favorito, Guillermo Moreno, celebrando su victoria en el centro de la escena, aunque termina por exponer en un rasgo de lucidez, que fue Cristina Fernández de Kirchner quién tomó la decisión final para que las medidas sean las que se conocen..
El constructo de la realidad con la que los principales medios gráficos nos bombardean (y que hace agenda para los medios orales y visuales, que por lo general se limitan a leer y releer el diario durante todo el día) adolece sin embargo de algunas fallas lógicas:
a. Si las medidas se toman, como diarios y oposición insisten en contarnos, entre cuatro paredes, poco menos que en el dormitorio presidencial, ¿como es posible que se nos informe con lujo de detalles de la existencias de "líneas internas" en el Ejecutivo, con integrantes de la mesa chica que entran y salen de la misma, con ganadores y perdedores?.
b. ¿Cuando la Presidenta hizo alguna manifestación o discurso, o dictó alguna medida o encabezó públicamente alguna iniciativa que autorice a pensar que es protagonista de una interna que la enfrenta a su marido, interna que para colmo pierde?
Bueno, como dice Mariano Grondona en su contribución a la desinformación general de Nochebuena (ver aquí) "como todos sabemos...es él quién verdaderamente dicta las decisiones". Claro, Grondona basa su "saber" en lo que dicen La Nación y Clarín, quienes además tiene como fuente a Grondona, etc (largo etcétera integrado por extensa caterva de desinformadores: Nelson Castro, Morales Solá, Lanata, diarios y diarietes, y siguen las firmas).
No me caben dudas a mi, que en el Ejecutivo hay quienes verían con buenos ojos disminuir retenciones a la soja y no por razones técnicas sino políticas. Al fin Cobos pertenece al Ejecutivo, no?.
Pero mas allá de los matices y del estilo personal, tanto Néstor como Cristina han mantenido una lógica en la materia y en la visión general de la cosa pública que hace difícil congeniar con esta ofensiva, funcional a las ansias desestabilizadoras que caracterizaran a los grandes medios y a los opositores en el año que se avecina.
Al esta altura de la historia, cualquier observador imparcial, si ello es posible, debería poder ver que en el núcleo duro de las decisiones políticas gubernamentales están Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Como ocurre desde 2003. Y que buscar fisuras en ese bloque es perder el tiempo.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Divisoria de Aguas

Me parece que utilizar herramientas similares para analizar la realidad, permite llegar, si no a entendimientos, por lo menos a comprender actitudes ajenas.

Es decir, si de pronto Pino Solanas marca, son sus palabras, "una divisoria de aguas" , respecto a una eventual alianza con la CC (Comandos Civiles) que lidera Elisa Carrió, a raíz de que "ellos votaron contra la estatización de las AFJP", estamos ante un caso en el que Pino y nosotros utilizamos herramientas comunes: ambos entendemos que en determinados momentos, y mas allá del discurso, lo que cuenta es como se vota, y votar en contra de un proyecto que termina con un sistema "jubilatorio" en el cual los únicos privilegiados son los bancos y la especulación financiera, es incompatible con la defensa de los intereses populares, por mas que se la declame.

De acuerdo. Sólo que al espacio de Pino y a su líder, la vara para medir lo que es bueno para el campo nacional y popular se le cayó de las manos en julio. Cosa que Pino y los suyos podrán comprender, utilizando similares herramientas de análisis político que las que emplean para condenar la hipocresía carrotiana.

No se puede Pino. Ni se podía en julio. Aquí un interesante análisis de Pino, previo a la noche de Cletito, respecto a la utilidad de las retenciones móviles. El resultado final lo conocemos: con extraña lógica, tras denunciar que las retenciones a la minería son bajas y que no se cobra retenciones a la pesca, Pino encontró bien que su monobloque termine votando contra las retenciones móviles sojeras.

Es así Pino, esas son cosas que dividen las aguas.

domingo, 31 de agosto de 2008

Solos en la madrugada

Martes 26, noche avanzada en la Taberna Baska de la calle Chile. Una pareja cena allí, luego de asistir a la charla de Norberto Galasso en el ND Ateneo en el marco del curso sobre "América Latina Unida". La charla pasa sobre la claridad y el compromiso del director del curso, y de los otros expositores, cuando ingresa el Diputado Nacional Miguel Bonasso con acompañantes.
Rato después, nuestro comensal se cruza en el baño con Bonasso. El lugar sagrado es ideal para un breve intercambio entre dos personas que no se conocen personalmente. Y el intercambio se produce...
Comensal: No afloje, diputado...
Bonasso: Vió?. Los hicimos transpirar con la 125, y ahora les hicimos lo mismo con Aerolíneas.
Comensal (sorprendido): No, yo le decía que no afloje en la defensa de la democracia...
Bonasso (también sorprendido e incómodo): Ah, si si, por supuesto...
Telón...

¿Vale preguntarse que pasó? ¿Bonasso se acordó de Moreno y su incidente en el Laurak Bat, y quiso evitarse algo parecido, quizás evaluando que su interlocutor tenía un "physique du rol" campestre?.
¿Bonasso es un militante kirchnerista que además escribe en Crítica? ¿O es un periodista de Lanata, que además trabaja de diputado?

martes, 5 de agosto de 2008

Ahora si: Schiaretti a favor de las retenciones


Pese a la difícil situación en su provincia, el gobernador cordobés Juan Schiaretti se hizo un tiempo para pasar el sábado por las tribunas de la Sociedad Rural. No podía dejar de avalar con su presencia la reivindicación de la vieja Argentina agropecuaria y “granero del mundo” apta, eso si, para no mas de 10 millones de argentinos, que Miguens practicó ante el aplauso de sus habituales cómplices y de sus nuevos aliados.


Vaya paradoja, pocos días antes Schiaretti derramó lágrimas en los Tribunales cordobeses al conocerse la condena a prisión perpetua del represor Luciano Benjamín Menéndez. Y hablo de paradoja porque seguramente varios de sus gentiles anfitriones del sábado también derramaron lágrimas el día de la condena, pero no de alegría, sino de indignación.


De todos modos, la política económico social que se implementa en la provincia mediterránea acorta rápidamente todas las distancias que en cuanto a concepción ideológica aún eventualmente puedan separar a Schiaretti de la oligarquía argentina. Tanto así, que de esmerarse un poco mas es posible que el delfín de De la Sota tenga ocasión de lograr su propio “cordobazo”.

El escenario cordobés resulta ilustrativo del país que nos proponen los amigos del orden (ajeno), y que sin duda ha de parecerse mucho, y en lo peor, al que conocimos en los ’90. Schiaretti formó parte de la corte de pejotistas que avaló de palabra y de hecho el atropello a las instituciones y a la democracia perpetrado hasta aquí impunemente por las patotas agrarias que tomaron a la ciudadanía argentina de rehén durante mas de cuatro meses, cortando rutas, desabasteciendo a la población, obligando a tirar a la basura alimentos de primera necesidad echados a perder, amenazando a los que se atrevían a disentir.


Schiaretti se alineó junto a los Rodríguez Saá, los Romero, los Reutemann, y demás logreros que escudados detrás del escudo del PJ malversaron con su voto en el Senado el legado de Perón, como hicieron o ayudaron a hacer a Menem durante toda la segunda década infame.


Forma parte de aquellos que jamás van a confrontar contra el poder real. De los que cuando el gobierno nacional necesitó el apoyo de sus propios legisladores para sostener una política distributiva, aconsejaron no confrontar, no agredir, dialogar…y de la sugerencia del diálogo pasaron a la lisa y llana sobada de lomo a los neogolpistas agrarios, dándoles los votos necesarios para voltear la iniciativa.


Está inscripto en la lista de los que traicionaron al proyecto que votaron, al mandato del partido al que representan y, en el caso particular del cordobés, a las luchas populares de las que participó cuando tenía menos años y mas vergüenza.


En ese marco no puede sorprender que el hombre que se opuso a las retenciones dirigidas a las ganancias extraordinarias de un sector enriquecido por una coyuntura internacional, no haya tenido inconvenientes en aplicar retenciones a uno de los sectores mas necesitados y apremiados del escenario social, como son los jubilados. No estaban aquí en discusión rentas extraordinarias sino ingresos alimentarios. No se ponían en discusión ni en riesgo un nuevo recambio de la 4x4, ni la participación en el boom inmobiliario-sojero, sino la posibilidad de vivir con dignidad, acceder a la alimentación y a la salud.


Los cordobeses, que aportan el 18% de sus ingresos al sistema previsional local, encontraron que sus haberes volvían a ser, como en la década pasada, la variable de ajuste ante la crisis.


La represión posterior exhibe la única respuesta que tiene ese modelo que conocimos tan bien tanto con Menem como con De la Rúa, ante los reclamos populares.


No es casualidad, menos aún incoherencia. Schiaretti en la Rural, Schiaretti recortando jubilaciones y Schiaretti repartiendo garrotazos y gases lacrimógenos son parte del mismo modelo y del mismo proyecto.


Del proyecto de la Argentina neocolonial, oligárquica y autoritaria que ya conocimos. Y a la que nos quieren llevar de vuelta.

viernes, 25 de julio de 2008

Acerca de lemmings y otros mamíferos






Los lemmings son unos pequeños roedores, que habitan en el extremo norte de Europa, en particular en la tundra de Escandinavia.

Pesan alrededor de 100 gramos y miden de 8 a 15 centímetros de longitud. Su pelaje abundante, que los protege de los fríos nórdicos, suele ser colorido. Vegetarianos, se alimentan de hierbas, bulbos y raíces. Permanecen activos durante el frío invierno boreal, lo que los diferencia de otros habitantes de la tundra que hibernan en esa época.

Como la mayoría de los roedores, son solitarios y buscan pareja sexual solo en época de reproducción. Pero a diferencia de otras especies, su línea reproductiva es irregular y caótica. Como resultado de ello su población tiene periódicas explosiones demográficas, seguidas por épocas en la que los lemmings parecen al borde de la extinción. Sus enemigos naturales conocidos son cuatro: el armiño, el zorro polar, el búho, y el págalo de larga cola.

Otra característica notable de estos diminutos parientes de nuestro ratón de campo, ha desvelado a los naturalistas por mucho tiempo: es que los lemmings parecen encarar en ocasiones el suicidio en masa, conducta que no se observa en casi ninguna otra especie terrestre. Justamente en épocas de desbordante expansión poblacional, nuestros pequeños roedores se lanzan por la tundra en verdaderas manadas, avanzando incontenibles hacia los acantilados que bordean los fiordos escandinavos y, arribados a estos, no se detienen, lanzándose al vacio para morir en las heladas aguas del mar del Norte.

La teoría de la conducta suicida ha cedido últimamente, pues estudios más recientes atribuyen este extraño comportamiento a otras causas: sería en realidad la confusión generada por la pérdida del rumbo en el marco de grandes migraciones ocasionadas justamente por la gran expansión de la población de la especie. Lanzados así en un sentido equivocado, al llegar al abismo los de adelante son empujados por la avalancha que viene atrás, y todos terminan despeñándose.


Estamos en condiciones de afirmar que los lemmings no son los únicos mamíferos terrestres con tan extraña como autodestructiva conducta: hay en nuestro país, la República Argentina, otra especie que también se lanza periódica e inconteniblemente al abismo. Se trata de la clase media.

La clase media argentina está conformada por empleados públicos y privados, pequeños empresarios, profesionales, y docentes, entre otros. Habita principalmente en las zonas urbanas de la república, y como especie, se ha ido expandiendo junto con los movimientos inmigratorios que desde fines del siglo XIX y comienzos del XX depositaron en nuestras playas a cientos de miles de campesinos y artesanos europeos desposeídos, dispuestos a “hacerse la América” en estas tierras. Su presencia sirvió de cojinete de amortiguación entre la numéricamente reducida pero poderosa clase dominante, y los criollos de pata al suelo que habitaban estas pampas. Con afán de ascenso social, y voluntad de trabajo, proveyeron la mano de obra e intelectual con la cual se fue perfilando una sociedad distinta a la de otros países latinoamericanos, divididos inexorablemente entre ricos y pobres, con escasas alternativas intermedias. La clase media quedó definida no necesariamente por el nivel de ingresos, sino también por las inquietudes y apetencias culturales.

Una debilidad, de carácter justamente cultural, preanuncia la descripción de su desbarranco: aunque radicalmente distinta en intereses y en posibilidades a las clases dominantes, mayoritarios sectores de la clase media se miraron siempre en el espejo de los poderosos, aspirando a compartir espacios y ser aceptados por estos e imitándolos no solo en hábitos de consumo, mientras les dio el cuero, sino también adoptando sus opiniones.

Fue así que cada vez que en el devenir histórico surgió un gobierno que alentó su expansión, las clases medias lo miraron con desconfianza, y confundiendo sus interés con los de las clases dominantes, las que con razón miraban alarmadas la presencia de movimientos políticos que amenazaran su hegemonía, se dedicaron con entusiasmo a oponerse con mayor o menor grado de intensidad a quienes creaban las condiciones objetivas para su “expansión demográfica”. Fue así que elementos de clase media se sumaron a las corrientes de opinión que limaron primero y tumbaron después al primer gobierno de la historia que gestionó en beneficio la clase media: el radicalismo yrigoyenista. Fue así que en el marco de la mayor expansión del ingreso y del consumo de su historia, la clase media le volvió la espalda al peronismo y aportó cuadros y apoyos a la conspiración que llevó a su derrocamiento. Fue así que cada golpe militar que llevó a una restauración oligárquica contó con una entusiasta claque de clase media. En todos los casos, invariablemente, tras estos golpes, mas o menos sangrientos según el caso, advinieron tiempos de retroceso y miserabilización para la clase media, fautora de su propia desgracia.

El último salto a los abismos de los lemmings argentinos lo vimos en jornadas recientes. Una clase media que en los ’90 pareció al borde de la extinción, recuperada en un tiempo tan singularmente breve como no hay antecedentes en las historia económica mundial, a raíz de la aplicación de políticas públicas contrarias a la ortodoxia enseñada por diversos flautistas de Hamelin, abandonó apenas recuperada de las incertidumbres de la supervivencia diaria toda aquellas inquietud que la llevó a entonar “piquete y cacerola, la lucha es una sola”, y se lanzó decidida a las calles, una vez mas, a defender los intereses de las clases dominantes. A la hora en que debía defender el consumo de los argentinos, decidió cuestionar el botox presidencial. En el momento de optar por la redistribución del ingreso, prefirió apiadarse de pequeños millonarios. Cuando había que pensar en atacar la concentración de la riqueza, prefirió hacer bandera de la lucha contra Louis Vuitton…

Decíamos arriba que al lemming nórdico le son conocidos cuatro enemigos naturales. El número de enemigos de la clase media resulta algo más impreciso, aunque su incapacidad para reconocerlos remeda la actitud de sopor hipnótico del conejo ante la serpiente. Es claro que sí son cuatro las cabezas visibles de la Mesa de Enlace que arreó a gran cantidad de ejemplares de esta especie autoamenazada en las última semanas. Si el titular de la SRA se nos hace el símil del armiño, por las implicancias nobiliarias del animalito y de los blasones de don Luciano, no acertamos en cambio a determinar quien, entre Gioino y Llambías, asume el carácter del búho y cual el del zorro. Aunque el págalo es un animal bastante menos conocido, queda claro que corresponde a Buzzi: al final el que mas puntos en común de los cuatro tiene con la clase media, es el único que se quedó sin compensaciones y al que le dirán “págalo” a la hora de ponerse con las retenciones.

Ignoramos, finalmente, si la clase media se arroja al abismo por tendencia suicida o por incontenible confusión masiva. Sólo nos queda verificar el hecho y aguardar que, haciendo gala alguna vez de la racionalidad que no podemos reclamarle al pobre lemming, deje de saltar a los abismos de su propia perdición.